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15 de marzo de 2010

IDENTIFICADOR DE ANDROKAZES











IDENTIFICADOR DE ANDROCAZES



Los Androkazes desarrollan esquemas parejos de comportamiento, según su numeración de origen y procedencia de fabricación. 

Los nuevos prototipos desarrollan sus propias personalidades y pautas de carácter, amoldándolas a las experiencias cotidianas que sufren y viven, lo cual complica mucho su detección e identificación. Su efectividad de ataque es de hasta un noventa y ocho por ciento. 

Algunos incluso poseen capacidades metamórficas de último nivel. La única defensa es la anticipación visual o el uso de un identificador de sinapsis artificiales, diseñado por Stephan Seberg, también conocido entre los guerreros Shinday, como Asey.

Los de vieja producción, suelen dejar sus huellas, superando con igual simetría y gran exactitud todos los desniveles del terreno, escogiendo siempre la ruta de más fácil acceso. Salvo raras excepciones, ningún ser humano puede moverse con tal perfección, similitud y tan parecido a otro de sus semejantes, a no ser que estén dotados con los mismos parámetros y medidores dimensionales de distancia, forma y espacio.













































5 de marzo de 2010

RASTREADOR DE ADN



GUERRERO XIPHIAS DE SILLMAREM

 




RASTREADOR DE ADN



Definición: Aparato equipado con sensores identificativos a nivel molecular de ADN. Capacitado para captar Bio-Huellas de cabellos, piel, uñas, saliva o sangre de un humano Estándar.


Extracto perteneciente a la Pentalogía de Sillmarem



En el jardín también había varios cadáveres con la marca personal de Nathan. Löthar reconoció el estilo de lucha impartido por Anastas Kratides. Envió varios hombres seguir el rastro de Nathan, a la vez que él proseguía hacía la entrada del invernadero. Lo atravesó, estudiando las señales de Sarah Seberg y las marcas de arrastre de un Zasars, observó un pequeño trozo de tela en el suelo, olisqueándolo y percibiendo el olor de Sarah, enmascarado por un penetrante perfume.

Traspasó la alcantarilla del invernadero hallándose al otro lado del muro de protección. Se detuvo, volviendo a leer entre el barrizal. Había llovido aunque, afortunadamente, ninguno de sus hombres había pasado por la zona. Más ramas rotas, olor a tabaco, piedras desplazadas, fuerte olor a sudor, las huellas estaban frescas.

-Vaya…

Sacó un pequeño detector térmico. La pantalla le mostró las huellas de Sarah, sus compañeros y las del grupo perseguidor en un color rojo fosforescente. Siguió el rastro a través del Bosque Alado al mismo tiempo que sus hombres seguían peinando la zona. Löthar se detuvo de nuevo cuando su detector de ADN zumbó. Se inclinó y tomó del suelo un largo pelo azabache.

El vuelo rasante de los coches-aéreos de apoyo era constante haciendo crepitar las copas de los árboles. Casi en los linderos del Bosque, Löthar se volvió a detener en seco, concentrado en lo que sus sentidos le transmitían.

Un grupo de perseguidores les había seguido desde Mitra, otro desde la Academia uniéndosele en los mismos bordes del Bosque.

Eran ocho cadetes, de diferentes edades, utilizando la clásica formación de Escapada-silenter. Las huellas eran recientes y más numerosas cada vez. Los cazadores estuvieron parados poco tiempo, reiniciando la caza de los pequeños en dirección a las montañas Olimpia, probablemente con apoyo aéreo, algún satélite orbital quizás. Siguió husmeando el perfume por entre la maleza, hallando señales de codos, rodillas y manos entre la espesura.

-Vaya vaya, ¿qué tenemos aquí? -murmuró Löthar mientras cogía un pequeño dardo de metal envenenado del suelo.

Lo estudió atentamente y se lo guardó en un pequeño estuche de plastanio, revestido de una fina capa aislante de Ceramet.

Las zancadas de los cazadores eran largas pero se acortaban a medida que aumentaba el ritmo de marcha. Eran botas de campaña, pero no botas Imperiales. Botas de asalto. Sus pies eran anchos y largos, debían de ser muy altos. ¿Tropas de asalto? No, eran mercenarios adiestrados por oficiales Imperiales, cazadores de hombres.

Las huellas eran profundas, debían llevar equipos de campaña y supervivencia. Vio señales de sangre en algunas hojas, las cogió y guardó para analizar. Con eso ya tenía suficiente material para trabajar. Han ido a las montañas, concluyó Löthar. Giró sobre si mismo llamando la atención de algunos de sus subalternos más próximos.

-Licaón, Teseo, Cronos. Llevaos un escuadrón. ¡Utilizad Noxed de rastreo (perros-zorro) si es necesario! Habrá una bonificación para el primero que aviste a Sarah Seberg y al resto de los pequeños -dijo Löthar entregando el detector térmico al primero de ellos.

-Si Comandante.

-Mantenedme informado.








24 de febrero de 2010

PLASTANIO






Plastanio


Aleación especial de Titanio y plástico. 
 
(Material de especial dureza y fexibiidad, muy utilizado en los espectáculos de carreras del mundo de Invenio).


















PETAXIS




Petaxis 


Son drogas del éxtasis corporal, amplificadoras del placer sexual a niveles extraordinarios, afectan a la corteza cerebral, actuando en sus niveles más profundos, son muy adictivas y peligrosas, pueden alcanzar precios desorbitados, en el mercado negro. Muy utilizadas por las élites económicas de Krystallus-nova.











EXTAURAS







Extauras


Son drogas que crean una dependencia incurable y total control sobre quién las consuma. Una persona con tal dependencia puede ser usada como arma suicida, siempre con la eterna promesa de obtener un éxtasis mayor, llevándoles a la locura. Muy utilizada en muchas ciudades del Imperio.












GUAMET



Guamet 

Guantelete metabólico, fabricado en los mundos de Ninate y Siceone, utilizado para diagnósticos clínicos de urgencia, sobre el terreno. Sus scanner pueden detectar, infecciones, hemorragias internas, fracturas óseas, roturas musculares o lesiones neurológicas.







PRIGLAR


GUERRERO DE SISFRÓN


Ojo, Cyborg, Digitalización, Laberinto, Centro, Salida

Priglar


Prismáticos de largo alcance con lentes nocturnas. Muy utilizados por los guerreros Shinday de Sisfrón.










18 de febrero de 2010

MIMAK






Mimak

Mimak, también conocido como mímico. Prototipo de Metamorfo muy sofisticado, se cree que algunos poseen la capacidad de captar y almacenar la memoria y psique de un individuo standar, antes de que sus neuronas mueran, descodificando e interpretando sus sinapsis cerebrales.


















10 de febrero de 2010

VIGNIS



Joya, Amatista, La Piedra Semipreciosa, Violeta


Mineral de Vignis


El Vignis es por encima de todo, energía en el más amplio sentido de la palabra. Prácticamente nada se mueve en las civilizaciones conocidas sin este poderoso mineral. De sus muchos derivados el más apreciado, es el néctar de Vignis o miel de Vignis obtenido mediante un complejo proceso artesanal. 

El máximo temor por el agotamiento de este mineral no es la carencia de energía, sino la del néctar, que produce un retardamiento de la vejez impidiendo el endurecimiento de los vasos sanguíneos y como consecuencia permite un mayor transporte de oxígeno que favorece la regeneración celular y neuronal hasta ciertos límites. Sus yacimientos se encuentran en Krystallus-Nova





















20 de diciembre de 2009

23 de septiembre de 2009

EL LIBRO OSCURO

 




Manfred


EL LIBRO OSCURO


El Conde se dirigió al salón donde tenía guardado el Libro Oscuro, a la espera de la llegada del jefe de científicos de su laboratorio, Manfred Gerken, un brillante genetista que le había ayudado en el diseño y creación de sus guerreros de Ekatón, y que ahora iba a elaborar el elixir de Vitava para él. Tras cruzar la puerta del salón, ésta se cerró herméticamente, a su espalda. 

El Conde alzó su mano, uno de sus anillos brilló con luz propia, alzando del suelo un portalibros sobre un elegante mueble de madera, y una burbuja de protección se abrió al identificar su presencia. Mesala apareció por una abertura lateral; el Conde invitó a su jefe de científicos a sentarse mientras observaba su preciada joya con silenciosa excitación. 

El libro oscuro, su libro oscuro, después de diez años y mil y una dificultades, había vuelto a su legítimo dueño, a su legítimo creador. En sí, era una magnífica obra de nanotecnología criptográfica, y el Conde todavía no salía de su asombro al pensar en cómo el astuto Chakyn Chakiris y su equipo de científicos habían logrado abrirlo, extraerle la fórmula auténtica, y sobrevivir al proceso. Bien, si los había subestimado la primera vez, eso no volvería a ocurrir. 

A su espalda, el jefe de científicos observaba con profunda curiosidad aquel extraordinario objeto. Previa advertencia del Conde, se mantenía a una distancia prudencial ya que un solo contacto con la tapa de aquel libro, y moriría al instante al no ser identificado como su legítimo propietario. De hecho, Rebecca había tenido la acertada idea de no ver ni acariciar nunca el libro del Conde, sólo portarlo dentro de un macuto. Sin saberlo, aquello le había salvado la vida de una más que probable y dolorosa muerte. 

El conde observó las hermosas talladuras de su lomo, una doble águila de platino que al simple contacto de su dedo índice se transformó en una gran K de Ekatón circundada por varias Walkirias imperiales a lomos de sus corceles alados, primorosamente esculpidas en el más puro platino de Thanos. Otro que no fuera identificado por el libro, sufriría una silenciosa y terrible muerte provocada por un nanovirus letal. 

Acercó su mano derecha; los bordes rectangulares de la portada se activaron, iluminándose con un ambarino destello; sus huellas dactilares, junto a su código genético y sus retinas, leídas por un fino hilo de luz, fueron identificados y confirmados al instante, pero aquello no era suficiente. La forma del corazón del Conde y su particular actividad cortico-cerebral también fueron identificadas como las suyas. Tras ese proceso, el Conde articuló con un susurro la palabra secreta: "Eternum", y por fin la envoltura de seguridad que protegía a aquel libro se replegó sobre sí misma, dejando vía libre para su apertura. 

Una primera hoja oscura se materializó ante sus pupilas. Aquel libro, a diferencia de sus congéneres, dormía, por lo tanto, podía despertar, lo que a su vez significaba que podía vivir. La excéntrica genialidad del Conde lo había concebido como a un ente artificial capaz de defenderse y activarse por sí mismo, muy capaz de buscar fuentes de energía alternativas como la luz solar si le fallaba la potente pila energética de Vignis que se encontraba en su interior. 

Un ente nanotecnológico con una única función, custodiar el preciado contenido depositado dentro de él. Un trillón de combinaciones se podían deslizar ante los ojos del lector que hubiese logrado abrir el libro. 

Filas enteras de fórmulas encriptadas, de las cuales sólo una era la auténtica. Una vez extraída, había que tener cuidado ya que tanto el proceso de fabricación como la combinación de sus elementos, eran tan importantes como los ingredientes de la fórmula. Además, ésta sólo podía ser extraída a una determinada velocidad sináptica, y directamente enfocada a los nervios ópticos del conde. 

Una vez cerrado el libro, el interminable proceso de creación y destrucción de fórmulas, la mayoría tan plausibles de llevar a cabo como erróneas, se volvería a iniciar a la espera de ser reactivado por su dueño. No obstante, a Chakyn Chakiris se le había pasado por alto un detalle importante, y es que aquel libro sólo podía ser activado y apagado tres veces. 

Dos de ellas habían sido ya usadas, una por el Jefe de Científicos de Sillmarem, la segunda por el Conde, y ahora sólo quedaba la tercera. Después, el libro se autodestruiría, y con él su contenido. Por esta razón, el Conde daría las instrucciones pertinentes a Manfred para crear cinco frascos de elixir que serían ocultados en lugares sólo conocidos por él, para, en su momento, poder hacer uso de los mismos. 

Chakyn Chakiris había logrado superar sus barreras de seguridad con una solución tan sencilla como eficaz, con otro virus nanotecnológico. Ese era un error que el Conde no volvería a cometer. Infinidad de combinaciones se deslizaron a cegadora velocidad por sus ojos, y de nuevo centró su mente en una única combinación de palabras: "Vita-Nova=Vitava". El proceso se detuvo, parpadeando fugazmente un rectángulo de luz con la información auténtica para elaborar el elixir de Vitava, el elixir de la eterna juventud. Esa información fue absorbida por sus nervios ópticos. Cuando la entregase a los especialistas, se borraría de su mente para siempre. 

El conde cerró el libro; éste se auto protegió con una fina capa de plastanio que lo envolvió completamente, volviendo a su forma original. El Conde se giró y miró fijamente a los ojos de su jefe de científicos, Manfred Gerken. 

-Es, es asombroso -dijo Manfred sin poder apartar sus pupilas de aquel objeto. 

-Lo sé -respondió el conde sonriente-. Pero más asombroso que el continente, es el contenido. 

-¿El contenido? ¿Es esa la fórmula de la que me hablasteis, mi Señor? ¿Sobre la que trabajamos para crear a los guerreros? ¿Por fin la habéis recuperado? Es fantástico, ¿cuándo podré verla? 

-Pronto, mi querido Manfred, muy pronto…